jueves, 30 de marzo de 2017

El informe Casabona. Sergio Vila-Sanjuán

El escritor y periodista cultural;  Sergio Vila- Sanjuán, da vida a Víctor Balmoral en la que es su tercera novela; “EI informe Casabona” (Editorial Destino), una obra que se adentra en el género del misterio periodístico y que pretende ser el inicio de una serie.  Vila- Sanjuán, ganador del Premio Nadal en el 2013 con “Estaba en el Aire”, continúa, tal como hizo en sus dos anteriores libros, mostrándonos la Barcelona del siglo XX.


La novela arranca en el año 2015 en un fastuoso evento en el Palacio Real. Parece que se acaba un ciclo. Un nuevo rey en la ceremonia del besamanos, una nueva etapa plagada de escándalos políticos y financieros y una sociedad harta de especulaciónes y de pelotazos.  Alejandro Casabona, un hombre que lo ha sido todo en la vida económica, política y social del país durante la transición, cae fulminado ante los asistentes. Es el punto  final de una brillante y larga trayectoria, es el desplome del pasado.

El rico constructor, influyente expolítico y reconocido mecenas, deja un sustancioso legado a una organización cristiana dedicada a fomentar la ética en los negocios. Y aquí es donde entra Víctor Balmoral, un periodista cultural, bien relacionado, que compagina su trabajo en el diario La Voz de Barcelona con la investigación biográfica, y es que la misteriosa fundación no quiere manchar su reputación aceptando la herencia del empresario si no se demuestra que está libre de mácula.

Así pues será tarea de Balmoral – al que iremos conociendo poco a poco durante la novela- confeccionar la biografía de esta carismática figura. Un hombre procedente de una familia burguesa afín al bando nacional en la guerra civil, con una vida llena de claroscuros. Un hombre valiente que se mostró crítico con el sistema autoritario impuesto por los vencedores durante el régimen franquista y que demostró su compromiso con la democracia durante la transición participando en su consolidación a través del Partido Moderado.  Un personaje imprevisible que acabó los últimos días de su vida siendo objeto de una investigación fiscal. 

La elaboración del informe obliga al periodista a entrevistarse con la familia y amigos del difunto y esta múltiple focalización permite demostrar como una persona puede ser tantas distintas a lo largo de una vida. Así, Casabona es definido como un ser malvado y narcisista por su primera mujer, o un ególatra sin escrúpulos por su hijo Álvaro, mientras que para otros fue un hombre trabajador, apasionado y altruista. 

El largo recorrido vital que documenta Balmoral -Casabona vivió casi noventa años- permite al autor abarcar un amplio periodo del siglo XX español. La idea es dotar de un contexto la personalidad del empresario y con este objetivo se incluye en el informe un fragmento del diario personal del investigado al que Víctor Balmoral tiene acceso. El hallazgo recoge las peligrosas rutinas de su tía Mery – un referente moral para Casabona- como colaboradora del bando nacional en la Barcelona anarquista de los inicios de la guerra civil.   Este texto rompe totalmente la dinámica de las entrevistas iniciadas en la primera parte, pero consigue recrear una visión concreta del conflicto bélico, y a la vez mostrarnos las difíciles relaciones de Casabona con su padre.

Las pesquisas de Balmoral, recopiladas en el informe Casabona, si bien dibuja a grandes rasgos la poliédrica figura del empresario barcelonés, deja algunos cabos sueltos. Se preguntaba Vila-Sanjuán al escribir la novela ¿cómo se las arreglan para ser éticos los empresarios con grandes responsabilidades? Sin duda, no resulta fácil la respuesta, como tampoco el posicionarse ante la ambigüedad de este empresario generoso y creativo que en ocasiones “rozaba el límite de lo legal”.

viernes, 24 de marzo de 2017

La ciudad y la casa. Natalia Ginzburg

Aún no se ha cumplido un año que recordábamos el centenario del nacimiento de Natalia Levi (Palermo 1916- Roma 1991) una de las figuras más relevantes de la literatura italiana contemporánea. A Natalia Levi  - Ginzburg cuando adopta el apellido de su primer marido, Leone Ginzburg, editor y activista antifascista en la Italia de Mussolini - le gustaba definirse como una escritora pequeña, pero su obra de pequeña no tiene nada, y es que estamos ante una mujer comprometida y valiente, una intelectual de primer orden que, inspirándose en las emociones y en las pequeñas cosas, supo expresar con naturalidad y fluidez la esencia del siglo XX.

En los años ochenta decide entrar en política y se presenta a las elecciones italianas como independiente en el Partido Comunista. Fue en esa etapa de su vida cuando publica esta novela: "La Ciudad y la Casa" (1984), su última obra que nos presenta la editorial Lumen.

La historia se articula alrededor de la correspondencia privada de un grupo de amigos. Giuseppe, cansado de sufrir problemas económicos, decide emigrar a América para instalarse con su hermano. La separación de los amigos y de la familia obliga a intensificar una relación epistolar que ya era costumbre. Hombres y mujeres se desnudan sin pudor dejando a la vista la vida privada de la época. Son cartas breves y directas donde se mezclan asuntos cotidianos y triviales con hechos desgraciados y confesiones muy íntimas.

La narración de la escritora es seca, directa. Lo explica todo con muy poco. Ginzburg siempre escribía desde lo vivido, desde su memoria, te seducía al hacerte cómplice de su intimidad. Aquí también seremos cómplices. Sí, resulta fácil creer que las cartas intercambiadas también van dirigidas a ti. El lector acaba siendo uno más del grupo de amigos, y eso es porque los remitentes confiesan errores, miedos y sentimientos que únicamente revelarían a los más íntimos.

A lo largo de la novela se exponen situaciones y escenas corrientes, sencillas, mientras se tocan temas más complejos como por ejemplo; el sentimiento de pertinencia, asociado aquí con la casa y los pequeños objetos que la decoran. Lo expresa Giuseppe que ha vendido su casa de Roma al irse a América y aún siente que su casa es la romana:" por eso continúo moviéndome como un forastero entre estas paredes, si se me rompe una taza, me siento culpable". O la familia, encarnada en esta novela fuera de todos los convencionalismos en la figura de Alberico, el hijo homosexual de Giuseppe que plantea un nuevo modelo de convivencia.

Ginzburg se muestra transgresora, igual que el potente personaje femenino de Lucrecia, una mujer intensa, de fácil enamoramiento, que sigue sus impulsos amorosos sin ningún pudor, sin ningún reparo aunque sus decisiones acaben arrastrando a sus cinco hijos arriba y abajo.

Las reflexiones de la autora también se intercalan mientras se tocan temas como el matrimonio, la amistad y les difíciles relaciones entre padres e hijos. Pensamientos que llenan páginas que viajan, incansables, de un continente a otro mientras percibes como el tiempo pasa y se acelera y todo se desvanece o cambia; la familia, la sociedad e incluso, las amistades más sólidas.

lunes, 20 de marzo de 2017

Vernon Subutex 2. Virginie Despentes

Ya tenemos aquí la segunda entrega de Vernon Subutex,  la trilogía iniciada en el 2015 por Virginie Despentes en la que se nos presentaba a Vernon, un desclasado hombre de mediana edad sumido en la ruina que trataba de sobrevivir en las calles de París. La novela, mordaz e irreverente, enumeraba los males de la actual sociedad francesa encarnándolos en los estrafalarios contactos de los que nuestro looser – armado con su Facebook-echaba mano para evitar dormir en la intemperie los primeros días.

Despentes nos dejó a un Subutex medio ido, avergonzado por su situación aunque resignado a engrosar las filas de los vagabundos que habitan en los parques parisinos. Lo había perdido todo; su tienda de discos, su piso y hasta su orgullo. Ni siquiera conservaba las cintas en las que su amigo, el famoso cantante Alex Bleach, colocado hasta las cejas, se desahogaba pocos días antes de suicidarse. Recordemos que las cotizadas grabaciones eran la pesadilla del todopoderoso productor de cine Dopalet, pues bien, en esta segunda entrega entenderemos sus motivos, ya que nos serán desveladas en los primeros capítulos.

La novela arranca con un Vernon enfermo y apático que empieza a crearse hábitos en su nueva vida al aire libre. Se ha apalancado en el parque Buttes Chaumont del distrito XIX, y allí sin más compañía que el frío, el mal olor que desprende, y algún que otro paria como él, pasa los días escondido de los vecinos.  Subutex ya no existe, está fuera del viejo sistema.

              “su antigua identidad ya no le interesaba. Le había resbalado por la espalda como un abrigo viejo, pesado y engorroso. Quién había sido durante décadas ya no era  cosa suya.”

Sin embargo, sus contactos le buscan, y empujados por su mala conciencia,  impulsan un grupo de Whatsapp que bajo la etiqueta dondesehametidosubutex pretende encontrar a nuestro hombre.

Pero algo ha cambiado en este libro, Subutex no es tan protagonista y en cierto modo eso lo hace menos pesimista. Despentes se ha centrado más en esos exagerados personajes que en algún momento se cruzaron con él en la primera entrega. Como Emilie, la soltera desesperada que compartió escenario y banda de rock con el joven Vernon; Pamela Kant la exuberante estrella porno; Xavier el guionista racista amigo de la infancia, o Patrice, el alcohólico agresivo que acogió a Vernon unos días. A estos se les sumarán más y es que Subutex es como un imán. La vida en la calle no le ha restado ni un ápice a su carisma. Su magnetismo, tras pasar por una ducha, se pone a trabajar y aunque él no lo pretende, sus conocidos, una vez lo encuentren, no podrán dejarlo. Y es que todos ellos, insignificantes por si solos, ciudadanos de segunda, perdedores, infelices y carne de cañón, encuentran consuelo y sentido en la comunidad que se está formando alrededor de su nuevo mesias; el DJ Subutex.

Lo que no ha cambiado es la crítica feroz a la sociedad francesa actual - extrapolable a la de cualquier país vecino-  ni el estilo directo y descarado de esta polémica escritora. Despentes no deja títere con cabeza, sus personajes - fuertemente estereotipados- se despojan de remilgos y cargan contra la política y el Estado que les ha estafado.

Contra la precariedad laboral de los jóvenes, contra la prensa complaciente que se dedica a domesticar a la opinión pública, contra esa intolerancia – alimentada- que va en aumento.

              "Ahora, todo está dispuesto para que los que no tienen nada se dediquen a querer      matar a los que tienen todavía menos, animados por las élites, que están encantadas. Vamos, pobres idiotas, mataos entre vosotros."





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